Video Tutorial
Dead Cells: The Rogue-Lite Board Game es un dungeon crawler cooperativo que traslada a la mesa la intensa experiencia rogue-lite del aclamado videojuego, con clara inspiración en el género metroidvania. De 1 a 4 jugadores, partidas de alrededor de 45 minutos, y un bucle de juego tan claro como despiadado:
Explora. Mata. Muere. Muta. Repite.
Explora la isla cambiante de Dead Cells mientras encarnas a uno de los Beheaded (¿no se suponía que solo había uno? Bueno… cosas de bucles temporales). Resucitas sin entender del todo qué ocurre, pero pronto aprenderás que aquí la muerte es solo el comienzo.
Explora biomas
Elige tu ruta dentro de un castillo enorme y en constante transformación. Decide si mejoras tus habilidades con pergaminos, si abres cofres para conseguir nuevas armas o si buscas runas ocultas que desbloquean caminos y biomas inéditos. Pero cuidado: la isla está infestada de horrores nacidos de la Plaga…
Mata enemigos
Cada clase tiene poderes únicos y su propio mazo de cartas de acción. En cada combate solo elegirás una carta que resolverá todas las fases del enfrentamiento. Derrota monstruos, consigue equipo, oro, pergaminos y Células… y hazte más fuerte. Aunque tu salud es limitada, y tarde o temprano…
Muere
Entre trampas mortales y enemigos implacables, llegará un momento en que caerás. Perderás tu equipo, tu oro y tus mejoras temporales. Pero no todo está perdido…
Muta
Conservas tus Células, que podrás gastar con el Coleccionista para desbloquear mejoras permanentes: nuevas cartas, objetos, planos, aumento de vida, más espacios de equipo y mutaciones de tres ramas distintas (Brutalidad, Supervivencia y Tácticas). Cada muerte te hace más fuerte.
Repite
La jornada comienza de nuevo. Regresa con tus mejoras permanentes, avanza más lejos, enfréntate a enemigos más peligrosos y derrota jefes para desbloquear nuevos biomas iniciales. Las zonas ya exploradas evolucionan, aparecen nuevas amenazas y botines más poderosos.
Dead Cells: The Rogue-Lite Board Game ofrece acción táctica, progresión constante y una rejugabilidad enorme, capturando a la perfección la esencia del videojuego en una experiencia cooperativa intensa, desafiante y adictiva.




